El proyecto fue desarrollado para el primer café para llevar de la red, ubicado en Cherníhiv. La tarea consistía en crear un concepto que incluya el desarrollo de un logotipo, identidad de marca, esquema de colores y un manual de marca minimalista para su implementación en otras ubicaciones de la red.
El interior está diseñado en un estilo moderno, con énfasis en materiales naturales y tonos cálidos, creando una atmósfera acogedora. La simplicidad y la conveniencia fueron los principios clave del proyecto, asegurando un servicio cómodo y eficiente para los clientes. Cada elemento del interior fue cuidadosamente considerado para facilitar la navegación y el funcionamiento fluido en un entorno de alto tránsito.
El proyecto combina estilo, funcionalidad y ambiente, creando el entorno perfecto para los clientes y proporcionando una base sólida para el crecimiento de la red de cafés.