Proyecto de un apartamento de dos habitaciones en las afueras de Roma, diseñado para una familia con dos niños. El objetivo principal fue crear un interior elegante, cómodo y funcional que respondiera a las necesidades de todos los miembros de la familia.
El estilo elegido es contemporáneo, con acentos vibrantes que dan vida al espacio y lo hacen único. Cada detalle ha sido cuidadosamente pensado — nada sobra.
El interior combina de manera armoniosa el minimalismo y la practicidad con detalles llamativos, manteniendo el espacio despejado. Los acentos de color se introducen a través de los textiles, los elementos decorativos y el mobiliario, aportando energía y personalidad al hogar.