Este proyecto consistió en la renovación de un apartamento de tres habitaciones de 81 m² en un edificio residencial antiguo para una familia con dos hijas adultas. El objetivo principal era actualizar el apartamento con una renovación de hace 20 años, manteniendo algunos muebles existentes, y hacerlo más luminoso, espacioso y elegante.
El estilo elegido es clásico moderno, lo que permitió combinar elementos tradicionales del interior con la ligereza de las líneas modernas y tonos claros. Los motivos y siluetas clásicas se adaptaron a través de formas minimalistas y acentos elegantes. Los muebles fueron seleccionados para ser funcionales y discretos, integrándose perfectamente en el espacio sin sobrecargarlo.
Esta renovación creó un hogar que fusiona la elegancia del diseño clásico con un enfoque contemporáneo, convirtiendo el apartamento en un lugar estiloso, luminoso y cómodo para la vida familiar.