El proyecto fue desarrollado para una casa de dos plantas ubicada junto al río en la comunidad de cottages «Vyshhorodska Brama», con un área de 220 m². Los clientes son una familia con dos hijos adolescentes y un gato.
La tarea consistía en maximizar la belleza natural y la autenticidad en el interior, minimizando el uso de materiales artificiales. El espacio está diseñado en tonos pastel claros, con énfasis en texturas y elementos naturales. Una chimenea, dos oficinas, habitaciones separadas para los niños y una lavandería completamente equipada son las principales áreas funcionales de la casa.
El estilo elegido es un Provenza moderno y ligero, con el uso de materiales naturales, detalles refinados y una abundancia de plantas vivas que realzan la atmósfera natural.
Las características clave del interior incluyen colores cálidos en tonos pastel, texturas naturales en los materiales, combinados con elementos modernos y elegantes en iluminación y tecnología. Esto crea una atmósfera de tranquilidad, ligereza y comodidad, fusionando armoniosamente el estilo natural con la comodidad de la vida moderna.